Tratamientos fitosanitarios en frutales: del invierno al desborre
Los tratamientos fitosanitarios de frutales en invierno se preparan identificando la especie, los antecedentes sanitarios y el estado real de las yemas. Si tienes perales, manzanos y frutales de hueso, revisa cada especie por separado. Observa la madera, la puesta invernal y la floración en cada fase.
En La Rioja, el seguimiento de araña roja comienza en botón hinchado de manzano y peral, y en estambres visibles de melocotonero.
Piojo de San José: revisar la madera durante la poda
El piojo de San José, Comstockaspis perniciosa, daña frutos y ramas, reduce el vigor y puede causar secado. Busca caparazones en la madera durante la poda invernal y revisa daños de la cosecha anterior.
Elimina durante la poda los brotes oidiados, reconocibles por su color blanquecino.
Araña roja: relacionar puesta, yema y observación de hojas
Antes de escoger un producto contra la araña roja, identifica el ácaro y el cultivo. Anota la fecha de cada observación de huevos y hojas y el estado de las yemas.
Para Panonychus ulmi, revisa la abundancia de puesta invernal y continúa con observaciones visuales de hojas durante la vegetación.
Opciones para la puesta invernal de araña roja
En La Rioja, cuando hay abundante puesta invernal, el aceite de parafina es una opción antes de la eclosión y siempre antes de floración. Entre el aceite de parafina y el azufre, el captan o la dodina deben pasar al menos 21 días. Entre un tratamiento con polisulfuro y uno con aceite, al menos 30 días. Durante la vegetación, continúa con observaciones de hojas para valorar ocupación. Comprueba la etiqueta del preparado y el estado de las yemas antes de organizar la aplicación.
Monilia: relaciona floración y síntomas posteriores
La infección por monilia durante la floración resulta favorecida por temperaturas suaves y humedad elevada. Después pueden marchitarse flores y brotes, con flores que permanecen adheridas. Anota cuándo detectas el daño y relaciónalo con la fecha de floración.
Tratamientos fitosanitarios en manzano: seguimiento y decisión por parcela
La carpocapsa suele tener mayor incidencia donde hubo ataques el año anterior. En moteado, refuerza la vigilancia de las parcelas afectadas durante la campaña.
La larva de carpocapsa entra en el fruto y forma una galería, expulsando excrementos al exterior. Puede penetrar por diferentes lugares y prefiere puntos protegidos, como el cáliz, la inserción del pedúnculo o el contacto entre frutos. Combina trampas con revisión visual de frutos para seguir su evolución.
Moteado: observa hojas, brotes y frutos
El moteado del manzano está causado por Venturia inaequalis. Las manchas foliares evolucionan a pardo u oliváceo; aparecen lesiones oscuras en frutos y alteraciones de brotes. La severidad depende de climatología y sensibilidad varietal.
La vigilancia comienza en «oreja de ratón». Relaciona ese estado con condiciones ambientales favorables y ascosporas maduras, utilizando los avisos de sanidad vegetal.
Añade la prevención al historial del manzano
Frente a carpocapsa, elimina focos, gestiona frutos caídos, restos de poda y cortezas sueltas. Vigila el entorno y aclara frutos para reducir puntos de contacto. Anota cada labor junto a la zona donde la realizaste.
Frente al moteado, utiliza variedades tolerantes y favorece la aireación de la plantación mediante poda, especialmente en la parte baja. Retira hojarasca y restos caídos durante el invierno.
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Distingue la lesión nueva de un antecedente
El moteado puede producir lesiones en frutos que evolucionan a deformaciones, grietas y tejido suberificado. La carpocapsa excava galerías hasta las semillas. Fotografía la lesión del fruto y el orificio de entrada con sus excrementos.
Identifica el estado de «oreja de ratón»
En «oreja de ratón», la yema está hinchada y bicoloreada por los primordios foliares; las primeras hojas comienzan a separarse. Si dudas de la fase, fotografía el órgano completo y anota variedad y sector.
Humedad ambiental y hoja mojada describen antecedentes distintos
Las temperaturas suaves y la humedad persistente sobre la hoja favorecen la infección. Registra cuánto tiempo permanece mojada la hoja tras lluvia o rocío.
Los brotes pueden presentar hinchazones oscuras. La afección de pecíolos o pedúnculos puede provocar caída de órganos; en frutos aparecen suberificación, deformaciones y grietas. Ante una caída de órganos, conserva el punto de unión y fotografía el órgano además de la lesión.
Infección primaria y secundaria de moteado
Venturia inaequalis causa moteado en manzano y V. pyrina en peral. La infección primaria puede comenzar al final del invierno o al inicio de primavera; después pueden sucederse ciclos secundarios mientras se mantienen condiciones favorables. Las ascas y ascosporas se forman en hojas caídas; las lesiones posteriores producen conidias.
El riesgo de infección es óptimo con quince a veinticuatro grados y más de nueve horas de humedad sobre la hoja. En hoja, las manchas cloróticas suelen comenzar por el envés y pasar a pardo u oliváceo; en fruto, las lesiones pueden suberificarse.
Carpocapsa: reconocer adulto, larva y crisálida
El adulto de carpocapsa, Cydia pomonella, es una polilla gris con franjas pardas transversales y una marca oscura al extremo del ala anterior. En reposo adopta forma de teja. La larva pasa por cinco estadios. Comienza con cuerpo crema y cabeza negra y se vuelve rosada, con puntos y zonas oscuras en cabeza y pronoto. Al completar el desarrollo forma un capullo en corteza o suelo; unas orugas entran en diapausa y otras originan otra generación. La crisálida tiene color marrón amarillento a oscuro.
Huevos y generaciones de carpocapsa
Los huevos son aplanados, de aproximadamente un milímetro, blancos al principio y anaranjados al evolucionar. Pueden aparecer aislados o en grupos pequeños. La eclosión tarda entre cuatro y dieciocho días según el clima. Se suceden dos o tres generaciones por año: la primera afecta frutos en desarrollo, que pueden caer, y la segunda a frutos ya formados.
Reconocer el vuelo y los refugios de carpocapsa
La carpocapsa adulta se activa al atardecer por encima de diez grados y vuela al superar quince. Tras nacer, la oruga consume hojas antes de penetrar en el fruto. Puede aparecer una aureola roja alrededor del orificio.
Carpocapsa: seguimiento de la plantación
Coloca trampas con feromonas y cairomonas desde finales de marzo: al menos una por hectárea y dos por parcela. Examina veinte frutos por árbol en cincuenta árboles. Entre las alternativas biológicas figuran Bacillus thuringiensis, virus de la granulosis y Steinernema feltiae; comprueba la autorización del preparado concreto antes de usarlo.
Siguiente paso
Antes de preparar una intervención, contrasta tus observaciones con los avisos fitosanitarios de la zona.