Productos fitosanitarios en parques, jardines y golf: uso y documentos
Los productos fitosanitarios autorizados en parques y jardines se consultan en el registro oficial del MAPA, que tiene el filtro Tratamientos en lugares públicos. Después de filtrar, comprueba el uso concreto del preparado: tiene que corresponder al espacio que vas a tratar. Los usuarios profesionales pueden utilizar en estos espacios los productos que cumplen los requisitos del anexo VIII y los que han sido expresamente autorizados para estos ámbitos, atendiendo a sus condiciones específicas de utilización. No tomes la presencia del nombre de una planta en el buscador como autorización para cualquier jardín.
En los tratamientos fitosanitarios en parques y jardines la aplicación solo la realizan usuarios profesionales, previo asesoramiento sobre gestión integrada de plagas y con un contrato entre el interesado y quien hace el tratamiento. Las excepciones son los artículos 46.1.d) y 48 del real decreto.
El real decreto separa tres tipos de espacio. Los parques abiertos son los parques y jardines de uso público al aire libre, incluido el arbolado viario. Los campos de deporte son espacios destinados a la práctica de deportes. Los espacios utilizados por grupos vulnerables son los jardines en los recintos o en las inmediaciones de colegios y guarderías infantiles, campos de juegos infantiles y centros de asistencia sanitaria, incluidas las residencias para ancianos. Dile al asesor de cuál de los tres se trata el recinto.
Buscar productos fitosanitarios autorizados para parques y jardines
Para el usuario profesional valen dos vías: los productos que cumplen el anexo VIII, cuyo apartado para profesionales exige que no requieran clasificación por sus propiedades toxicológicas, salvo que se admita expresamente, y los productos expresamente autorizados para estos ámbitos.
En zonas específicas el anexo VIII da preferencia a las técnicas de aplicación más eficientes, como los equipos de aplicación de baja deriva.
Documento de asesoramiento: contenido del anexo IX
El asesoramiento queda reflejado detalladamente en el documento de asesoramiento, firmado por el asesor. El documento queda en poder del usuario profesional o empresa que lo pidió y contiene al menos la información del anexo IX. Antes de encargar la aplicación, revisa que describa el lugar y el problema que se quiere resolver.
La descripción inicial incluye el área o recinto, las especies vegetales y su estado fitosanitario, y valora si la plaga y su abundancia justifican el tratamiento y si el control es viable con medios distintos de los productos químicos. La valoración de riesgos abarca deriva aérea, persistencia, lixiviación, escorrentía o drenaje y efectos sobre especies no objetivo.
Si procede un tratamiento, el documento prescribe el producto más adecuado y sus alternativas, con dosis y técnicas o tipos de equipos. Añade las consideraciones para el plan de trabajo, con las precauciones, especial atención al tipo de público que pueda entrar en contacto con el producto y, cuando proceda, la señalización y los plazos de reentrada. Indica además cómo se ha dado prioridad a los productos de bajo riesgo y al control biológico en los espacios utilizados por el público en general o por grupos vulnerables.
Plan de trabajo: campos del anexo X
El usuario profesional o la empresa contratada redacta el plan de trabajo de conformidad con el documento de asesoramiento. Repasa uno por uno los campos que siguen antes de entregarlo.
El anexo X exige en el plan los datos del interesado, del contratado, del asesor y del documento de asesoramiento; el área o recinto y las fechas del tratamiento; los vegetales u otro objeto del tratamiento; los productos; la dosis, la técnica de aplicación y las demás condiciones de uso; las precauciones, los plazos de espera para acceder a los espacios tratados y la señalización de la zona, si procede.
Solicitud local y coordinación de fechas
El usuario profesional o la empresa contratante solicita al órgano competente de la administración local la autorización con al menos 10 días hábiles de antelación al comienzo de cada tratamiento. La solicitud se acompaña del plan de trabajo, del documento o documentos de asesoramiento y del contrato o contratos. La fecha de una repetición prevista en el plan se comunica con la misma antelación.
No se requiere asesoramiento cuando el interesado es asesor o tiene adscrito o contratado a un técnico con nivel de asesor. No se requiere contrato cuando el interesado cumple los requisitos de usuario profesional, o tiene a una persona con esa condición, y trata con sus propios medios. Por eso, antes de preparar los documentos de contratación, comprueba si el trabajo lo hará personal propio con esa cualificación.
Evitar el acceso del público y organizar la reapertura
En los espacios utilizados por el público en general, el responsable de la aplicación adopta las medidas para evitar el acceso de terceros durante el tratamiento y durante el período siguiente que se haya determinado necesario para cada caso. Trata en horarios en que la presencia de terceros sea improbable, salvo en jardines cercados o cuando se pueda establecer una barrera señalizada que advierta de la prohibición de acceso.
En los espacios utilizados por grupos vulnerables se requiere además el conocimiento previo del director del centro afectado para que adopte las medidas preventivas que procedan. El director, con al menos 48 horas de antelación al tratamiento, puede proponer justificadamente una fecha u hora más apropiada. Entrega el calendario previsto al director del colegio, la guardería, la residencia o el centro sanitario y guarda su respuesta con la planificación del recinto.
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El plazo de espera para acceder a los espacios tratados figura en el plan de trabajo; el detalle está en plazo de reentrada.
Registro de las intervenciones del recinto
En los ámbitos profesionales distintos del agrario se mantiene actualizado un registro de tratamientos fitosanitarios con la información de la parte II del anexo III.
Ese registro identifica el objeto tratado con su referencia SIGPAC o, si no está en SIGPAC, su referencia catastral; la superficie tratada en metros cuadrados o, en locales, el volumen en metros cúbicos; y los kilogramos o litros de producto utilizados. También recoge al profesional que aplica, con el tipo de carné o, en el caso del asesor, su número de inscripción en el ROPO, y la valoración de la eficacia del tratamiento. Enlaza cada asiento con el plan de trabajo y la autorización local.
Identificación de personal y maquinaria
El inventario de equipos indica la fecha de adquisición y la fecha de última inspección de cada equipo, y el del personal especifica el número de alta en el Registro o el nivel de formación.
Productos para endoterapia vegetal: tratamiento y autorización
Si encargas una endoterapia, pide que la propuesta identifique el árbol, el problema y el producto autorizado para esa aplicación. La endoterapia vegetal consiste en la inyección directa del producto en el tronco, que se distribuye a través del sistema vascular hasta alcanzar hojas y copa. El producto debe estar inscrito en el registro y autorizado para ese uso en palmáceas; se comprueba en el Registro MAPA.
En el servicio municipal de Cáceres, los operarios certificados hacen pequeñas perforaciones controladas por las que se introduce el producto, selladas después con tapones de madera natural, y un sistema digital registra cada actuación con un historial detallado de cada palmera.
Picudo rojo: tratamiento fitosanitario y seguimiento profesional
Para comprobar un tratamiento fitosanitario contra el picudo rojo, reúne la valoración de la palmera, la autorización del producto y el parte del profesional, y organiza el seguimiento por ejemplar. El producto debe estar inscrito y autorizado para su uso en palmáceas, y la autoridad andaluza indica comprobar esa autorización en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios. El ataque temprano es difícil de detectar porque el insecto desarrolla gran parte de su ciclo dentro de la palmera.
Valoración del ejemplar
Cuando el ataque comienza en la corona, las hojas jóvenes centrales pueden presentar folíolos comidos y aparecer inclinadas o decaídas (síntomas y daños). Si entra por heridas del tronco, pueden verse hojas desordenadas, galerías, individuos y restos de fibra.
El picudo rojo pasa por huevo, larva, pupa y adulto. El adulto es un coleóptero de rostro alargado y color pardo rojizo. La larva es crema o amarillo marfil.
Señales de ataque intenso
En ataques intensos pueden oírse ruidos de alimentación y aparecer olor a pudrición. En casos extremos se observan orificios, exudación rojiza y fibras. Anota esas señales junto con la localización del daño.
Tratamientos preventivos y curativos
Como prevención, pulveriza cada 45 días de forma alterna nematodos entomopatógenos incluidos en la relación oficial de otros medios de defensa vegetal y productos químicos autorizados en palmáceas.
Como cura, sigue un calendario de inyecciones al tronco con productos autorizados en palmáceas, alternadas con pulverizaciones.
Recuperación y ejemplares inviables
La palmera se puede recuperar siempre que el palmito (meristemo apical o ápice de crecimiento) no haya sido afectado. Incluye su valoración en la revisión del ejemplar antes de decidir el tratamiento.
Los ejemplares fuertemente atacados cuyo tratamiento resulta inviable se arrancan y se destruyen con todos sus restos vegetales. Los restos no deben abandonarse en vertederos incontrolados.
Heridas y podas
La hembra deposita los huevos de forma aislada en el tejido blando de las palmeras y, en general, en las heridas de los ejemplares susceptibles. La Junta de Andalucía recomienda evitar heridas de cualquier tipo y limitar las podas y otras prácticas culturales a los meses más fríos, de diciembre a febrero, los de menor actividad del adulto. Comunica al profesional las podas y otras operaciones anteriores que conozcas, para que pueda tenerlas en cuenta.
Huevo y larva del picudo rojo
La larva es piriforme y ápoda; al completar su desarrollo reúne y amasa fibras para construir un capullo cilíndrico, dentro del cual queda protegida la pupa. Al inspeccionar el ejemplar, distingue esa cubierta fibrosa de los simples restos de tejido dañado.
El huevo es ovalado, blancuzco brillante y mide de 1 a 2,5 mm. La cabeza de la larva es muy gruesa y de color marrón oscuro, con fuertes mandíbulas, rasgos que la diferencian de las larvas de la familia Cetonidae.
Siguiente paso
Las condiciones de acceso tras el tratamiento están en plazo de reentrada.