El cuaderno de campo reúne los tratamientos fitosanitarios de la explotación. El artículo 16 del Real Decreto 1311/2012 exige mantener actualizado el registro con la información de la parte I del anexo III. Para los operadores profesionales agrarios, el papel está permitido hasta el 31 de diciembre de 2026. [2].
Este portal organiza el trabajo en decisiones concretas: preparar una anotación, elegir una plantilla, reunir justificantes o gestionar el acceso autonómico. Empieza por la tarea que tienes delante y sigue el recorrido correspondiente.
Encuentra la guía para tu explotación
| Trabajo | Guía | Qué preparar |
|---|---|---|
| Elegir un programa público o comercial | Cuaderno digital gratis | Acceso autonómico, usuarios, prueba y recuperación de datos |
| Distinguir registros y permisos | CUE, REA, SIEX y FEGA | Datos de explotación, operaciones y representación |
| Organizar la transición electrónica | Cuándo entra en vigor el cuaderno digital | Responsables, fechas y sistema de destino |
| Empezar una tabla de tratamientos | Cuaderno de campo Excel | Parcela, producto, cantidades y documentos |
| Completar una intervención | Cómo rellenar el cuaderno | Parte del trabajo y referencias del cultivo |
| Repartir responsabilidades | Quién debe llevar cuaderno | Titular, aplicador, asesor y representante |
| Ordenar una carpeta documental | Preparar una inspección | Registro, contratos, facturas y certificados |
| Trabajar con el modelo extremeño | Extremadura: plantilla y trazabilidad | Secciones de tratamientos y producción |
| Acceder al CUE andaluz | REAFA y Sga Cex | Inscripción y representación |
| Delegar en la Comunitat Valenciana | Autorización del CUE valenciano | Permiso de cumplimentación o consulta |
| Reconocer los nombres antiguos del ministerio y consultar el carné | Registros MAGRAMA, MAPAMA y ROPO | Objeto de la consulta, profesional o producto |
| Distinguir identificadores al anotar | Número de registro fitosanitario | Registro del producto, ROPO, parcela y equipo |
| Consultar producto y plazo de seguridad | Registro fitosanitario MAPA | Número de registro, cultivo, plaga, sistema y autorización |
| Coordinar tareas después de tratar | Reentrada en cultivos | Etiqueta, secado e información al equipo |
Qué debe identificar una anotación
El anexo III, parte I.B, recoge fecha, parcela o lugar tratado, plaga, aplicador y asesor cuando corresponda, cultivo con especie y variedad, superficie o volumen, producto con nombre comercial y número de registro, equipo, cantidad utilizada, eficacia y observaciones pertinentes. Incluye los trabajos realizados por personal propio y los contratados. [2].
Prepara una anotación a partir de la intervención ejecutada. Coloca el parte del aplicador junto a la relación de parcelas y recorre los datos en ese orden. Empieza por reconocer dónde se trabajó; continúa por cuándo y con qué producto; termina por las magnitudes y las observaciones. Conserva las unidades en la misma casilla que la cifra o en un encabezado inequívoco.
Para organizar la lectura, distingue una compra de una aplicación. Archiva la factura como justificante y utiliza el parte para reconstruir el trabajo. Evita copiar directamente una cantidad comprada en la columna de producto utilizado. Antes de compartir una fila, pide a quien la revise que identifique el lugar sin recurrir al nombre informal que usa habitualmente el conductor.
La ficha de la explotación y el registro diario
La información general del anexo incluye nombre y dirección de la explotación, identificación del titular, personal cualificado, asesoramiento y equipos propios. La relación de parcelas recoge número interno, referencia SIGPAC, superficie, aprovechamiento, sistema de cultivo y certificación cuando corresponda. [2].
Organiza esos datos como un directorio de referencia. Mantén un nombre consistente para cada parcela y utiliza el mismo identificador en las anotaciones. Cuando cambies una denominación interna, deja una correspondencia que permita leer las campañas anteriores. Para una finca con varias variedades, describe la distribución de manera que la persona que registra pueda seleccionar la zona correcta.
Haz una revisión específica de los equipos. Relaciona la máquina citada en el parte con su ficha y guarda el certificado de inspección en el mismo conjunto documental. Evita que una abreviatura se utilice indistintamente para dos equipos. En las copias impresas, comprueba que los encabezados acompañan a las filas y que una referencia larga aparece completa.
Quién aporta los datos de un servicio contratado
La explotación mantiene el registro del artículo 16. Los profesionales que realizan tratamientos para terceros registran sus operaciones conforme al artículo 25.2; este último distingue adquisiciones y aplicaciones e incluye la identificación de suministrador o contratante. [2].
Acuerda un circuito sencillo con la empresa aplicadora: quién entrega el parte, quién recibe la documentación y quién incorpora la intervención al cuaderno. Utiliza una lista de trabajos recibidos para comparar el encargo con la documentación entregada. Describe por separado una aplicación realizada y un presupuesto que todavía no se ha ejecutado.
Si otra persona cumplimenta el CUE, prepara también la representación. Red PAC contempla la cumplimentación por el agricultor o por un tercero autorizado, como asesor, cooperativa o entidad gestora. Asimismo, describe el acceso mediante sistemas autonómicos gratuitos y herramientas privadas que se comunican con la administración. [3].
Asesoramiento y registro tienen reglas propias
El artículo 10.3 establece el carácter voluntario del asesoramiento para las producciones o tipos de explotaciones de baja utilización que encajen en ese supuesto, con las condiciones del propio artículo. El artículo 16 mantiene el deber de registro de cada explotación agraria. Son disposiciones con objetos distintos. [2].
Al ordenar una consulta, escribe primero el asunto: asesoramiento, anotación de tratamientos, fertilización o representación. Utiliza una pregunta para cada materia. En una respuesta que mencione una excepción, conserva también el apartado al que se refiere. Así podrás entregar a un nuevo gestor la explicación completa, sin reducirla a una etiqueta como «exento».
Los cuadernos de producción ecológica, integrada o de un sistema voluntario certificado permiten cumplir el artículo 16.1 cuando contienen al menos todos los datos de la parte I del anexo III. [2].
Compara tu documento con esa relación antes de duplicar el archivo. Prepara una tabla sencilla con el dato solicitado y el lugar donde se encuentra en tu cuaderno. Conserva los mismos identificadores entre hojas. Si cambias de herramienta, incluye una muestra de anotaciones antiguas en la revisión para mantener legible el historial.
Papel en 2026 y registro electrónico en 2027
La autorización para conservar el registro agrario en papel llega hasta el 31 de diciembre de 2026, según el artículo 16.1. La Junta de Andalucía sitúa el inicio de la obligación del CUE digital para tratamientos fitosanitarios en el 1 de enero de 2027. El artículo 16.1 fija además un plazo de volcado de un mes desde la realización del tratamiento; el apartado 5 establece una provisión de datos al menos mensual. [2]. [1].
Prepara la transición con una muestra pequeña de tu propio archivo. Comprueba dónde quedarán la fecha, el producto, la unidad y el lugar. Identifica quién introduce la información y quién revisa el resultado. Conserva por separado la fecha de aplicación, la fecha de incorporación y la referencia del envío que utilices en tu organización.
Cómo conservar los justificantes
El artículo 16.3 reúne junto al registro la documentación de asesoramiento, certificados de inspección, contratos, facturas y demás justificantes de los asientos, además de análisis de residuos cuando existan. El mínimo de conservación es de tres años siguientes a la emisión de registros y documentos. El registro de operaciones de los prestadores de servicios tiene una regla de cinco años en el artículo 25.3. [2].
Diseña una carpeta que otra persona pueda recorrer: campaña, explotación, tipo de documento y referencia del asiento. Conserva los originales y trabaja con copias identificadas. Al preparar una entrega, abre los archivos que recibirá el destinatario y comprueba orientación, páginas, unidades y nombres. Añade un índice breve cuando el conjunto contenga documentos de varias procedencias.
Organizar el trabajo después de aplicar
El artículo 35 combina el respeto al plazo de reentrada de la etiqueta con la condición de secado de las partes del cultivo que puedan tocar las personas. También encarga al responsable transmitir a los trabajadores el momento y las condiciones de acceso. [2].
Incluye la comunicación al equipo en tu organización del trabajo. Relaciona cada aviso con la zona tratada y conserva la identificación del producto al consultar sus condiciones. Para preparar una intervención posterior, entrega al encargado la referencia concreta del tratamiento. La guía de reentrada desarrolla ese recorrido documental y la información que conviene reunir.
Preparar una campaña con un archivo reconocible
Empieza por dibujar el recorrido de la información: campo, recepción, revisión, cumplimentación y consulta. Anota al lado de cada etapa la persona que interviene y el documento que entrega. Utiliza ese esquema para distribuir tareas cuando coincidan distintas cuadrillas, parcelas o empresas. Reserva un espacio para los cambios que surjan durante la temporada, como sustituciones de personal o nuevas denominaciones de maquinaria.
Construye un vocabulario de explotación que sirva a quienes escriben y a quienes leen. Incluye nombres de fincas, sectores, instalaciones, operarios y equipos. Desarrolla las siglas y aclara los apodos. Si un mismo terreno aparece con varios nombres, elige una denominación principal y conserva las alternativas como referencias de búsqueda. Evita trasladar automáticamente a una campaña nueva los nombres de arrendamientos o colaboradores anteriores.
Diseña una portada de trabajo con campaña, explotación, responsable del archivo y ubicación de los documentos. Acompáñala de un índice de secciones. Distingue aplicaciones, compras, contratos, asesoramiento y certificados mediante carpetas identificadas. Utiliza títulos comprensibles para un sustituto: una descripción breve del contenido resulta más útil que una sucesión de abreviaturas personales.
Repartir la recepción de información
Acuerda con el personal cómo entregar los partes al terminar el trabajo. Describe qué documentación acompañará a una aplicación y quién contestará las preguntas posteriores. Establece una bandeja de recepción que reúna papeles y archivos digitales sin perder su procedencia. Cuando un mensaje contenga varias intervenciones, separa las referencias y conserva el mensaje original en el conjunto correspondiente.
Prepara una relación de encargos con estado de recepción, incorporación y revisión. Utiliza palabras que describan una actuación concreta, como recibido, transcrito o contrastado. Evita una marca genérica que mezcle todas las tareas. Si otra persona asume la gestión, entrega esa relación y explica qué documentos respaldan cada estado. Conserva las aclaraciones de los aplicadores junto a las intervenciones afectadas.
Para resolver una diferencia, redacta una pregunta breve que incluya referencia, dato observado y aclaración solicitada. Por ejemplo, identifica la casilla de cantidad y pide que se especifique su unidad. Utiliza el mismo identificador en la respuesta y en la modificación del archivo. Antes de extender una corrección a otras filas, revisa los documentos de esas aplicaciones y conserva su contexto.
Hacer una entrega comprensible
Prepara un índice de envío con los nombres de los archivos incluidos. Comprueba que los documentos se abren y que una persona ajena a la organización puede reconocer su contenido. En tablas impresas, revisa las páginas intermedias, la repetición de encabezados, las referencias largas y la ubicación de las unidades. Mantén la orientación de los adjuntos para facilitar su lectura.
Conserva una copia identificada de la entrega y una relación de las modificaciones posteriores. Si el destinatario solicita una aclaración, vincula la respuesta con el documento remitido. Entrega al colaborador que continúe la tarea tanto la contestación como los antecedentes. Así podrá reconstruir el asunto sin buscar conversaciones dispersas.
